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Cesar Martínez Florentín, nieto del «Campanero de la Mayor» relata sobre su abuelo, desde el recuerdo más vivo

Por el 1 junio, 2016
César Martínez Florentín
 
Según las instancias eclesiásticas, el acceso se reformó. Sobretodo para subir al segundo piso del campanario. Pero lo ignoro porque no me dejaron subir solo. Tenia que ir acompañado. Y en parte lo entiendo porque es un sitio peligroso dado que no está preparado para visitas. Aunque yo he subido desde pequeño y mi abuelo ya nos advertía de los peligros y de lo que debíamos de hacer. Lo más lógico es subir en grupos reducidos acompañados por alguien. Donde yo veo más peligro es asomarse en los huecos de las campanas del piso de abajo. Arriba hay balconcillo. Subir al campanario es una experiencia inolvidable, sobre todo por las vistas. La visión de las campanas, los grafitis, la maquinaria del reloj, los cables de las mazas del reloj, los grabados de las campanas, los recambios para las campanas ( si queda alguno), el viento que siempre corre, etc etc. Y no solo es el campanario en si, puesto que la subida a la torre también tiene su encanto. Esa escalera de caracol, el pasamanos, los varios descansillos que hay durante la subida donde podemos ver el interior de la iglesia desde otra perspectiva, grafitis de la guerra, los péndulos antiguos del reloj, actualmente con cadena, había una maqueta de la iglesia a escala. Ver la falsa de la iglesia que aunque mejor no pasar por ella pero impresiona verla (mi abuelo nos lo tenia prohibido) . Es un espectáculo. Escondrijos que la mayoría de gente no sabe, como que desde la sacristía hay otra escalera de caracol que da acceso a la falsa de la iglesia. Y cruzando la falsa llegas hasta la otra escalera de caracol (si, es verdad que mi abuelo nos lo tenia prohibido, pero siendo niños nos encantaba investigar😆). Y muchas más cosas que con un buen guía…imaginaros que pedazo de visita turística podría vender Baza.
Enhorabuena Pilar por esta iniciativa, y espero que en vez de encontrar zancadillas, encuentres ayuda. Yo, desde la lejanía 800km , te mando todo mi apoyo y mucho ánimo.
Hasta se puede hacer en uno de los descansillos un mini museo fotográfico de como se colocaban las campanas, etc. etc…fotos hay.
Un saludo y muchísimo ánimo.


Gracias Cesar por esas palabras que nos sirven para recorrer esa aventura de campanas que fue tu infancia, esa pasión de campanas que tuvo tu abuelo y que marcó vivencias que ahora compartes de forma muy visual con todos los que vamos a tener la suerte de leerte. Ojalá que sumando voluntades se vayan recogiendo estas iniciativas que tanto beneficio van a traer a Baza y a sus habitantes. Que no se olvide la figura de Diego Florentín, el Campanero de la Mayor que recuperó el patrimonio perdido a costa de su esfuerzo y trabajo desinteresado que hoy disfrutamos y agradecemos

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2 Comentarios
  1. Responder

    bienve

    29 noviembre, 2016

    Como Cervantes escribió para que así dijera D.Quijote: «Sancho, con la iglesia hemos topado».
    Me apena que, como otras muchas veces no se pueda realizar esa idea tan enriquecedora que sería para Baza,a por motivos, a veces tan absurdos, como la «no bendición» de la parroquia y que no perjudica a nadie.
    Otra oportunidad de que nuestra ciudad pueda ser oída y ser disfrutada por todos se vuelve a ver frustrada.
    Hasta cuándo se pondrán trabas para hacer algo importante para Baza?

    • Responder

      Pilar

      1 diciembre, 2016

      El embrión está ahí Bienve, una asociación cultural en pro del patrimonio bastetano, en este caso para la recuperación del volteo de lo que es «el instrumento musical más antiguo de la humanidad» ¡Es seguro que tiene futuro! el cuándo.. no se sabe, pero que será, es seguro. Es cierto que estos frenos nos hacen ver porqué a Baza, le cuesta tanto avanzar y ser más rica a todos los niveles y esto nos duele. Teniendo en cuenta su riqueza abandonada, por un lado, y las ideas e iniciativas que se truncan por otro, es una cuestión de «mala suerte»

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